Somos los piratas
Imagínese esto: su regordete hijo de 16 años está actuando raro. Siempre fue un chico normal, pero últimamente no frecuenta a sus amigos, sale en horarios raros, esgrime respuestas evasivas y hace un tiempo que a usted le falta dinero de su billetera. Sí señora, su hijo está consumiendo piratería.
Imagínese esto: su regordete hijo de 16 años está actuando raro. Siempre fue un chico normal, pero últimamente no frecuenta a sus amigos, sale en horarios raros, esgrime respuestas evasivas y hace un tiempo que a usted le falta dinero de su billetera. Sí señora, su hijo está consumiendo piratería.
Recorre barrios de mala vida como un zombi en busca de algún jueguito para pasar las largas noches de aburrimiento, busca obsesivamente ese deseado y tentador procesador de texto para los trabajos prácticos. Su querubín es ahora un ojeroso consumidor de piratería, arriesgando su vida y el buen nombre de la familia por un Mortal Kombat.
Esta situación ilustra posibles repercusiones de la ingente campaña global contra la piratería distribuida vía internet, encarnada principalmente en la ley SOPA y sus primas europeas. Dicha propuesta, impulsada por grandes corporaciones multimedia, tiene como finalidad terminar con el intercambio de contenido digital que esté bajo ley de copyright (derecho intelectual, en criollo), que aparentemente causa estragos en los balances anuales.
La versión completa de este artículo se encuentra publicada en la edición Febrero de DIA 32. Disponible en todos los puestos de diarios y revistas del partido de Escobar hasta el 3 de Marzo de 2012 inclusive. Suscripciones: (03488) 681 549 | suscripciones@dia32.com.ar


