Muchos aseguran que las pasiones por determinadas cosas tienen mucho que ver con los lazos sanguíneos. “Lo lleva en la sangre”, suele decirse cuando muchos integrantes de una familia comparten gustos, profesiones o rasgos de personalidad. En esta historia, la herencia es a nivel deportivo: un indestructible amor por el handball.
Priscila Montenegro (18) es una de las mejores jugadoras de inferiores de Handball Escobar. Tuvo una temporada excelente, plagada de satisfacciones y logros, coronada con la citación a la Selección Argentina de la categoría junior. Un 2025 tan redondo como la pelota que tanto sabe manejar dentro de una cancha.
Pero esa aptitud para este juego no le nació por casualidad. Es acá donde intervienen los genes. Primero practicó patín y no le gustó. Después probó con vóley, y tampoco. Hasta que una prima le propuso ir a un entrenamiento de handball en el polideportivo municipal de Escobar. Eso sí la sedujo, a tal punto que lleva cinco años encantada con esta disciplina.
“Esto viene de familia. Mi tía, mi tío, mis primos, mis hermanos… Todos jugamos. Somos una familia netamente handbolera”, afirma la joven. Esa lista la integran Fiamma Villarreal, Jacqueline Palacios, Agustina Palacios, Ummi Montenegro, Eloy Palacios, Jeremías Loza y Felipe Villafañe, todos familiares suyos con pasado -y algunos con presente- en este deporte en los equipos escobarenses.

Vecina de Belén de Escobar, Priscila Montenegro estudió la primaria en la Escuela Nº4 y después hizo el secundario en la Nº27, donde le iba muy bien y llegó a ser abanderada. Empezó en el handball a los 13, cuando entró en el segundo año de la categoría menores.
“Era todo nuevo para mí, no sabía ni agarrar la pelota. Fui evolucionando de a poco. En el segundo año de cadeta crecí y en el primero como juvenil empezó todo lo bueno: torneos ganados, copas, goleadora… Empezar handball fue un cambio enorme, en lo físico y en lo mental”, le cuenta a DIA 32 cerrando el año, con el cansancio que le dejó una temporada exigente.
Ella no tiene una posición fija en la cancha. Si bien suele jugar en el lateral derecho, es cien por ciento polifuncional. También se destaca haciéndolo por el centro, en el armado de juego. “No tengo problema, he metido goles hasta de pivote, sin agrandarme eh (se ríe). Ser alta es muy bueno, en el handball suma mucho”, aclara, con simpatía.
Al empezar a destacarse en cada partido, sus rivales estudian previamente cómo hacer para que no despliegue todo su talento. Por eso, en varias ocasiones sufrió una persecución que tuvo que aprender a sortear. “En muchos partidos me hacen marca personal. Las defensoras están encima y no te dejan tocar la pelota. Entonces tenés que desmarcarte para meter goles y poder jugar. Por eso juego en varios puestos. A veces me quedo más atrás, saliendo en velocidad, y juegan más las chicas. Ahora estoy entrenando mi defensa, viendo cómo marcar a chicas más bajas, donde necesito agacharme”, comenta.

Ascensos y selección
En noviembre Priscila Montenegro recibió la noticia que cualquier deportista sueña escuchar alguna vez en la vida: fue convocada a la Selección Argentina -junior- de cara a 2026. “Después de un partido que jugamos en mayores ante Dikens, el entrenador de ellos, que es también DT de la Selección Junior, habló con Liliana Ramírez (DT escobarense) para decirle que me iba a convocar. Es un sueño hecho realidad”, confiesa la jugadora.
En diciembre entrenó lunes y jueves con la Selección: una vez en la Casa del Handball (Villa Soldati) y la otra en Ferrocarril Oeste; mientras que miércoles y viernes lo hizo con los equipos escobarenses, en el polideportivo Luis Monti. Un sacrificio grande, pero haciendo lo que más le gusta.

“Para la Selección lo primero será el Panamericano que se juega en Paraguay y empieza el 15 de enero. Ojalá me convoquen y esté en la lista. Deseo que me esperen muchas cosas lindas con el equipo argentino”, suelta, expectante por lo que vendrá.
En 2024 la tira de inferiores de Escobar ascendió de la D a la C y en 2025 logró otro ascenso: a la B. “El año pasado salimos campeonas invictas y este año igual. ¿Mis mejores partidos? Me gustan todos, porque me encanta jugar al handball, literalmente. Vivo mucho todos los partidos. Pero uno que me gustó mucho fue el de Dickens, en mayores, cuando me convocaron a la selección”, relata.
La escobarense salió goleadora en sus categorías durante las últimas tres temporadas: en su segundo año de cadeta y en los dos de juvenil. En 2026 será junior y, por supuesto, también seguirá jugando en el equipo de mayores de Escobar.
“Con las mayores fue un año muy complicado, pelamos la permanencia porque veníamos de ascender a segunda. Fue difícil la adaptación, pero pudimos mantener en la categoría”, señala.

Mejor jugadora en Mar del Plata
Del 21 al 23 de noviembre, cuatro equipos de Handball Escobar se presentaron en la 9º Copa Internacional que se disputó en la ciudad de Mar del Plata. El conjunto de mayores se consagró campeón tras ganar los cinco partidos que jugó y superar en la final a Villa Modelo de Avellaneda.
Priscila Montenegro fue elegida como la MVP (mejor jugadora) del torneo. Una distinción importantísima, que no imaginaba recibir. “Esperamos todo el año para el viaje a Mar del Plata. Es algo hermoso viajar con el equipo. Salí goleadora y MVP, no lo esperaba para nada. Me largué a llorar de la emoción”, confiesa, todavía feliz por aquel reconocimiento.
“No me gusta andar diciendo lo que soy. Si la gente te quiere es por lo que sos, no por lo que lográs”.
“No me gusta andar diciendo lo que soy. Si la gente te quiere es por lo que sos, no por lo que lográs. Le quiero agradecer a todos los que me apoyan, a mi familia, mis entrenadoras… Sé que en algún momento la recompensa llegará para todos. Es muy emocionante lo que estoy viviendo”, expresa la deportista, que dejó de entrenar el 22 de diciembre con la Selección y el 2 de enero ya estará reincorporándose para el Panamericano.
Por último, habla de la constancia y la tenacidad que se necesita, más allá del talento, para lograr objetivos y atravesar dificultades. “Alas más chicas les digo que siempre vayan para adelante, que sean perseverantes, que entrenen con mucho esfuerzo, dedicación y amor. Todo llega y los sueños se cumplen”.




