Cuando en septiembre del año pasado se anunció oficialmente que Atlético Escobar había recibido una invitación del Consejo Federal del Fútbol para participar en el Torneo Regional Amateur 2025/26, ni el más optimista y soñador hubiera imaginado que la historia se tiñería de un absoluto color fucsia.
El joven equipo local -el 20 de febrero cumplió 13 años-, que aún no tiene sede ni cancha propia, logró lo que ningún club afiliado a la Liga Escobarense de Fútbol consiguió en 65 años: ganar un Regional y ascender al Federal A, escalón previo al mítico Nacional B (ahora Primera Nacional).
La consagración de Atlético se dio el domingo 15 de febrero, cuando con toda la ilusión del mundo se tomó el micro para llegar a Pergamino. En la cancha de Douglas Haig se enfrentaría a Ferro de General Pico (La Pampa), para dirimir uno de los cuatro ascensos en disputa entre los ocho campeones regionales. Escobar se había quedado con el título de la Región Bonaerense Pampeana Norte y Ferro con el de la Región Sur.
Con tribunas llenas, Atlético ganó la súper final (partido único) por 1 a 0, con gol de Osías Barreto, a los 35´de la primera etapa. En la jugada anterior, el arquero Lucas Alvarez le había atajado un cabezazo en el área chica a Alvaro Klusener, en una situación clarísima. De esa salida desde el arco llegó el tanto de Barreto. Los planetas parecían haberse alineado para que Atlético festeje una verdadera epopeya deportiva.
Una campaña sensacional
Con el pitazo final del árbitro Fernando Rekers en Pergamino, el club escobarense coronó una campaña gloriosa. Tuvo al arquero Álvarez como una de sus máximas figuras: sostuvo su valla invicta en doce de los quince partidos del Regional, recibiendo solo tres goles.
Con doce triunfos, tres empates y ninguna derrota, Atlético Escobar vivió un certamen inolvidable, ganando su zona con comodidad y quedándose con la gran final por el ascenso. La semana anterior al duelo con Ferro se había consagrado campeón bonaerense tras superar con un global de 5 a 0 a Colón de Chivilcoy: ganó 3-0 como visitante y 2-0 la revancha, en el estadio de Deportivo Armenio.
Por el derrotero del Fucsia -en los mano a mano- habían pasado antes Las Malvinas (La Plata), Lima FC (Zárate), Nápoli Argentino (Ranelagh) y Unidos de Olmos (La Plata). Así, hasta llegar a las finales mencionadas.
El equipo de Ingeniero Maschwitz siempre se mostró sólido, eficiente, con muy buenas individualidades. Buscando jugar bien al fútbol, algo tan difícil de lograr en torneos amateurs, con tantas cosas en juego, un mérito excluyente del entrenador Darío Bringas y de sus dirigidos.
“Queremos ser protagonistas”
“Es indescriptible la alegría que uno siente, después de ver el sacrifico que han hecho los dirigentes y, principalmente, los jugadores. Conseguir semejante logro me da mucha paz y fuerza para encarar lo que sigue”, le cuenta Darío Bringas a DIA 32.
El DT asumió en noviembre, cuando comenzaba la segunda ronda, en reemplazo de Nahuel Simi. “Desde el primer día el equipo me sorprendió. Hay un buen grupo humano y muy buenos jugadores. Han quedado jugadores afuera que merecían su chance y me hacían difícil elegir en el día a día, tanto los 11 titulares como los 18 que salían”.

Darío Bringas: “Es indescriptible la alegría que uno siente después de ver el sacrificio que han hecho los dirigentes y, principalmente, los jugadores”.
Estudioso de sus rivales y conocedor del fútbol de ascenso, el entrenador cuenta detalles de cómo preparó el encuentro decisivo ante Ferro: “A ellos los había enfrentado en el Federal A, conocía a los jugadores y al técnico. Podíamos hacerle daño a espaldas de los laterales y entrenamos eso. Ganamos con autoridad un partido duro. El equipo terminó tocando, haciendo más de diez pases seguidos, algo atípico en una final”, destaca.
Bringas es cordobés, nacido en Río Los Sauces (Río Cuarto). Fue jugador y técnico del club Elenense, donde dirigió Sub 15 y Sub 17. Después se abrió camino en clubes como Sportivo Las Parejas (Santa Fe), Juventud Unida y Atenas, ambos de Río Cuarto.

Tras la euforia del ascenso, Bringas renovó contrato para seguir dirigiendo a Atlético y ya está trabajando de cara al Federal A, que arranca a fines de marzo. “Vamos a necesitar reforzarnos. Hay que esperar a que cierre el mercado de la B Nacional y la B Metro para ver qué hay disponible. El torneo dura 10 meses, son muchos viajes y hay rivales duros”. Sobre la premisa para encarar este nuevo desafío, el DT pone la vara alta: “No vamos a salir a ver qué pasa, sino a ser competitivos y protagonistas”, afirma.
“En Escobar me han tratado muy bien. El club tiene lindos proyectos y se nos dio el ascenso de manera inmediata. Ariel (Sujarchuk) como presidente me trató muy bien, como toda la comisión directiva. El predio Doble55inco, donde entrenamos, es hermoso, todo el staff es espectacular. Me siento muy cómodo, por eso voy a seguir trabajando acá”, confiesa, feliz por su presente.

“Lloré de la emoción”
Junto a Rolando Altamirano y Natalia Grasso, Mario Stampone es uno de los socios fundadores de Atlético Escobar que decidieron ofrecerle la presidencia del club al intendente Sujarchuk, quien asumió el cargo en octubre de 2025.
El “Tano” Stampone acompañó al equipo en cada partido, está siempre al pie del cañón y es un nexo entre la comisión y el plantel. “He llorado, no pude contener la pasión que tengo por el club. Escalamos tanto… Empezamos a soñar hasta que llegó el día de la final, donde nos consagramos campeones, convirtiéndonos en el primer equipo de la Liga en ascender al Federal A”.

“Fuimos el mejor equipo. Todos trabajamos mucho: dirigentes, jugadores y cuerpo técnico. Me acuerdo de los futbolistas que pasaron antes, cuando había que pagar los gastos del árbitro, de la policía y se hacía sin problemas”, señala, orgulloso del camino recorrido.
“Un día apareció Nicolás Serruya, el subsecretario de Deportes, con la idea de armar algo serio, con Ariel colaborando en todo. Y así fue. Ahora jugaremos profesionalmente, los chicos saben que en Escobar hay un club profesional. Queremos llegar a jugar la Copa Argentina y vamos a hacerlo realidad”, afirma Stampone, ex jugador de varios equipos escobarenses y alma mater de un proyecto que nació en 2013 y que hoy vive un momento de felicidad total.
“Ahora los chicos saben que en Escobar hay un club profesional. Queremos llegar a jugar la Copa Argentina y vamos a hacerlo realidad”, afirma Stampone.
¿FAVORECIDO O PERJUDICADO?
Las suspicacias y las polémicas del ascenso
Seguramente debido a la participación de Ariel Sujarchuk en el club y su conocida buena relación con el presidente de la AFA, Claudio Tapia, desde los partidos de play off empezaron a circular publicaciones en redes sociales y medios periodísticos acerca de una supuesta ayuda arbitral para Atlético Escobar.
Hasta el propio Ricardo Caruso Lombardi, ex DT y actual panelista deportivo en TN, nombró a Atlético como uno de los “favoritos” al ascenso, insinuando que el club escobarense corría “con el caballo del comisario”.
Tras la final, el arquero de Ferro, Joaquín Sequeira, declaró: “Creo que fue alevoso. Estuvo a la vista de todos”, en relación al desempeño arbitral en la finalísima, que dejó unas cuantas polémicas. Incluso la hinchada pampeana cantó en un momento “es un afano, suspendanlo”.
Recogiendo el guante, desde el Fucsia emitieron un comunicado replicando las suspicacias y enumerando una serie de supuestos arbitrajes desfavorables. “Como la mayoría de los clubes, Escobar también fue perjudicado por el bajo nivel del arbitraje de la categoría”, asegura el descargo.
“Nos quieren ensuciar con falsas polémicas, pero nosotros hablamos en la cancha. Ahí adentro no nos superó nadie”, afirmó Lucas Álvarez, capitán y arquero del equipo, una de las figuras del torneo, en el mismo comunicado.












