Popular Posts
Follow Us

DE CIRUJAS A RECUPERADORES

El avance cartonero

Hijos de la crisis de 2001, lejos de desaparecer siguieron creciendo y conquistando derechos. Se calcula que en Escobar son más de mil. Y reclaman que el Municipio legalice su actividad, como en Capital.

Por DAMIAN FERNANDEZ
dfernandez@dia32.com.ar

En términos darwinianos, se podría afirmar que la evolución de esta “raza” fue más que exitosa. Producto de la unión entre el hambre y la pobreza, sus miembros crecieron a la buena de Dios y bajo el yugo de la estigmatización. Sin embargo, la adversidad los volvió más fuertes y lograron sobrevivir al paso del tiempo. Hoy, cuarenta años después de su aparición en la Argentina, forman parte de la civilización, pero ya no como “cirujas” sino como “recuperadores”. Ya no como “vagos” sino como “asalariados”. Los cartoneros son un linaje que pasó del ostracismo a la más absoluta visibilidad, incluso en el partido de Escobar.

Este fenómeno social nació en la década del 80, se profundizó durante los ‘90 y tuvo su apogeo a partir de 2001, luego de la crisis económica que azotó al país y que obligó al presidente Fernando De la Rúa a renunciar y abandonar la Casa Rosada en helicóptero. Desde entonces, el oficio de cartonero fue la salida para cientos de miles, pero sus condiciones laborales eran paupérrimas: sin ingreso fijo, obra social ni transporte digno para llevar sus carros y bolsones desde el Conurbano a la Capital Federal. Solo un “Tren Blanco” -hasta 2008, en la línea Mitre- donde algunos perdieron la vida. Solo persecución y discriminación.

Lejos de bajar los brazos, el movimiento cartonero se organizó y fue por sus derechos. Fundó cooperativas, creó una suerte de gremio (FACCyR) y en 2002 logró su gran conquista: la ley 992 los reconoció como “recuperadores de residuos reciclables” y los incorporó al “Servicio Público de Higiene Urbana” de la Ciudad de Buenos Aires. De esta forma, los trabajadores que habían quedado fuera del sistema se pudieron reinsertar con los beneficios de cualquier par: una remuneración -en rigor, “incentivo” de $8 mil-, prestaciones sociales, aportes jubilatorios y hasta guarderías para sus hijos, además de obtener los medios para viajar de manera segura y trasladar correctamente los residuos.

 

La versión completa de este artículo se encuentra publicada en la revista DIA 32 de Noviembre de 2017.

Disponible en todos los puestos de diarios y revistas del partido de Escobar hasta el 30 de Noviembre de 2017 inclusive.

  •  
  •  
  •  
  •  

Notas relacionadas