Reconocido por Billboard Argentina, ya sacó su primer disco y va por el segundo, en una carrera que transcurre entre escenarios y estudios de producción. “Me gusta probar cosas constantemente”, afirma.

Juani Labra navega entre el soul, el funk, el indie rock y el hip hop”, publicó la revista Billboard Argentina cuando, en febrero de 2025, lo resaltó como uno de los artistas emergentes del país a los cuales prestarles atención. Pero él tiene una mirada más ecléctica sobre su trabajo: “Me gusta mucho probar cosas constantemente. Si te cerrás, te quedás un poco en el tiempo. Trato de estar atento a lo nuevo que sale porque lo que me gusta de la música es que te sorprenda. Si te quedás en un género, se vuelve todo monótono”, le dice a DIA 32.

Desde esa perspectiva de “probar” se desarrolló la relación de Juan Ignacio Labra (26) con la música a lo largo de toda su vida. Nacido el 18 de marzo de 2000, vivió toda su vida en Belén de Escobar, hasta que hace unos meses se mudó a Capital. Formado en el Instituto General Belgrano, tuvo su primer contacto con la música tempranamente. “Mi viejo me compró una armónica a los 10 años y empecé a tocarla, de manera autodidacta”, cuenta.

Con la adolescencia llegaron la guitarra y, más adelante, el teclado, pero esa costumbre de autoaprendizaje que desarrolló en su niñez con la armónica lo acompañaría siempre: “Cada vez que intentaba aprender con profesores, iba dos semanas y dejaba, porque no podía guiarme por lo que me decían que tenía que hacer”.

Dar el salto

Desde muy joven Juani ya mostraba su potencial puertas adentro, pero tocar frente a un auditorio le resultaba desafiante.“Me costó mucho sacarme el miedo a cantar, que es algo que yo siempre había hecho, pero que me daba vergüenza mostrar en público”. Sus familiares, principalmente, fueron quienes lo impulsaron a dar el salto. “Mi familia me insistía con que lo muestre, hasta que a los 16 fui a un restaurante y me animé. Desde ahí toda mi adolescencia fue tocar covers en restaurantes, bares y demás”.

Si bien ya tocaba en público, Juani hacía reversiones y admite que en esos años aún no había descubierto un camino artístico genuino. “Me centraba en covers de pop, de Ed Sheeran, que estaba de moda en ese momento. No tenía un gran bagaje musical, más allá de lo que se escuchaba”.

En paralelo, comenzó a estudiar el profesorado de Educación Física, por lo que en ese momento de su vida la música parecía acercarse más a un hobby que a una carrera. Eso cambió después de la pandemia cuando, a los 20, se animó a crear su primer tema.“En ese momento atendía un local donde no pasaba nadie y estaba todo el día solo con una computadora. Una tarde estuve cinco horas sin que pasara nadie, me puse a escribir y terminé Me sofoca, mi primera canción, justo antes de irme”.

Encontrar un equipo

La canción ya estaba en su mente, pero del papel a la realidad había aún un largo trayecto. El primer paso fue conseguir un productor, pero rápidamente se dio cuenta de que no sería sencillo. “Yo no sabía todo el laburo que hace un productor y las primeras personas que encontré me cobraban 1.500 dólares para sacar la canción. De esa forma yo no iba a poder”, confiesa Juani Labra.

Afortunadamente se cruzó con alguien que confió en su música y lo ayudó a que Me sofoca vea la luz. “Me encontré con Franco Colacillo, que fue mi primer productor. Me dijo: ‘Lo hacemos como sea, pero lo hacemos’, y así sacamos el primer tema”.

Tras este primer codeo con la producción, se enamoró del trabajo, lo que lo hizo abandonar definitivamente el profesorado para estudiar producción musical. Con este último paso, estaba tomando a la música como prioridad para su vida. “En ese momento me pregunté: ‘¿de qué quiero estar rodeado cuando sea más grande?, ¿cómo quiero vivir mi vida? Y la respuesta era rodearme de músicos, tener un estudio, poder hacer mi música”.

Luego llegaría Federico Alonso, su actual productor. Junto a Alonso y Colacillo, en 2024 lanzó Punto Rojo, su primer y único álbum hasta el momento. “Me gustan mucho las canciones que me dejan algo, un mensaje, un sentimiento… Por eso el hilo conductor del disco tiene que ver con que la gente sigue siendo parte de uno, aunque se aleje, y aprender que uno al final tiene pedacitos de la gente que fue conociendo, más allá de que los vínculos se corten”.

¿Ídolo o qué?

“Charly García ¿ídolo o qué?” profesaba la tapa de La grasa de las capitales, disco célebre de 1979 perteneciente a la mítica banda Serú Girán, en cuya tapa puede verse a sus integrantes (Pedro Aznar, David Lebón, Charly García y Oscar Moro) interpretando profesiones paralelas a la de músicos. Esta referencia bien podría graficar un prejuicio que Juani Labra ve común entre colegas.

Mantener la imagen de artista se vuelve un mandato entre jóvenes músicos que pretenden mostrar una vida dedicada enteramente a la música, ocultando -o evitando mencionar- trabajos simultáneos. “Yo estoy trabajando en un gimnasio, pero cada vez consigo sacarle más horas a ese laburo y ponerlas en la música, hay que encontrar un balance en ese sentido. Hay muchos artistas que no hablan de esa cara, y en este momento, con cómo estamos económicamente, la verdad es que nadie es ‘sólo artista’. La gente se enfoca en hacer contenido, la estrategia de marketing, en mostrarse, y a veces les parece importante no mostrar que están teniendo una vida atrás de eso”.

“De acá a 5 años me quiero ver laburando con mis proyectos, saliendo a tocar, sacando otro disco, que lo escuche más gente, y laburando de productor y compositor”.

Esto último abre la puerta a otro problema común entre artistas emergentes: la necesidad de generar contenido en redes constantemente para lograr visibilidad. “Pienso que hoy los artistas, más que nada los independientes, tenemos que pensar en hacer contenido, en la estrategia. Y eso no me gusta mucho, porque te hace olvidar un poco del arte y te acerca más a ser un creador de contenido”, analiza el músico escobarense.  

Pese a estos contratiempos del arte independiente, hoy impulsa una carrera en crecimiento, acompañada de una labor como productor para otros artistas que cada vez ocupa más tiempo de su vida. Su próximo disco, Tanta gente, está en proceso de mezcla, y planea lanzarlo a fin de año.“Quiero poder vivir de la música. Si es con mi proyecto, es mi sueño, pero también incluye producir gente, ayudarla con la letra, con la música, con la composición de los temas. De acá a 5 años me quiero ver laburando con mis proyectos, saliendo a tocar, sacando otro disco, que lo escuche más gente, y laburando de productor y compositor”.

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