Tras lograr la destitución de Hugo Cantero para llegar a la presidencia del Concejo Deliberante, el ex campeón de kick boxing recibió a DIA 32 para hablar de todos los temas: sus ambiciones políticas, los vaivenes con el Intendente y su mala fama.

Por CIRO D. YACUZZI
cyacuzzi@dia32.com.ar

Jorge Alberto Cali (44) tiene motivos para jactarse, sentirse feliz y sonreír. Al fin y al cabo, logró lo que quería: ser el presidente del Concejo Deliberante de Escobar. No como esperaba, porque de entrada no contó con el apoyo del Intendente y en diciembre tuvo que ver cómo otro concejal del Frente para la Victoria accedía al sillón que tanto codiciaba. Pero de esa adversidad, como en sus peleas de otrora sobre el ring, supo reponerse y sacar fuerzas para alcanzar el objetivo.

Ariel Sujarchuk había preferido a Hugo Cantero para ocupar ese cargo. Alguien con trayectoria, militancia y conocimiento, cualidades que el ex campeón de kick boxing no puede exhibir. Pero no se dio por vencido. Con la sangre en el ojo, se paró de manos, rompió con el bloque oficialista y consiguió que los concejales de Guzmán, Costa y Landau lo respalden para destituir al elegido del intendente y allanarle el camino al estrado.

Así, en la sesión extraordinaria del miércoles 10 su deseo se hizo realidad. En las horas previas, recuperó el diálogo con Sujarchuk, quien esta vez sí le dio los avales que necesitaba: tres de los cinco legisladores que le reportan aprobaron su designación. Es que el oficialismo se vio acorralado por los acontecimientos y, ante la posibilidad cierta de que algún súbdito de Guzmán o Costa sea quien acceda a la presidencia, escogió el “mal menor”.

Desde entonces, “Acero” Cali es la máxima autoridad legislativa del distrito. Y no sólo eso: su voto será decisivo en casos de empate, un escenario altamente probable teniendo en cuenta que hoy Sujarchuk cuenta con cinco concejales propios y siete aliados: los cuatro del Frente Renovador más Miguel Jobe, María Rosa Pereyra y el propio Cali.

Que sea el presidente del HCD no lo convierte -vale aclarar, ante tanta confusión- en el virtual suplente del intendente: la línea de sucesión la encabeza el primer concejal de la lista por la que fue electo Sujarchuk -léase Pablo Ramos, su secretario de Gobierno-, en la que él ocupó el tercer lugar.

A pocas horas de estrenar el cargo, el mediático deportista devenido en político recibió en su despacho a DIA 32 para una entrevista en la que habló de todo: desde su nuevo rol institucional hasta la “mala fama” que lo envuelve. Porque a su nombre, aunque él niegue y aclare todo, también se lo asocia al supuesto “garito” del Club Primera Junta, a la evasión fiscal en Vaca Muerta y a Guillermo Moreno, el polémico ex secretario de Comercio Interior de quien se dice que era guardaespaldas.

La ex concejal De la Cruz, esposa de Hugo Cantero, calificó de “golpe institucional” la destitución de su marido…

Patricia es una gran militante y creo que el tiempo le va a hacer ver las cosas como verdaderamente son. Lo que logramos acá fue tener el consenso de todos los concejales. En todo caso, los que hicieron el golpe fueron la mayoría de ellos.

¿Qué estaba haciendo mal como presidente Cantero para plantear la “necesidad” de reemplazarlo?

Hugo no estaba haciendo nada mal. En todo caso, estaba faltando que hiciera cosas bien. Entonces yo busqué juntar el consenso de todos los concejales y no de un pedacito chiquito y minúsculo. Ahí creo que es donde Hugo patinó un poco y le faltó diálogo.

¿No es demasiada apetencia que, siendo nuevo en la política, pretenda conducir un Concejo Deliberante, teniendo un currículum en blanco?

No te olvides que mi intención fue ser intendente. En el acuerdo político esto es lo que yo debiera haber sido. Entonces, hoy, con el consenso del mismo intendente, estoy en el lugar que tengo que estar. Después pasaron cosas, pero la política va ordenando y una de las condiciones que tuve desde el Día 1 es no tener ningún interés personal en la política, mi interés es para la gente. Me he bajado de la candidatura para que Ariel sea el intendente y esa fue una demostración de que no soy egoísta.

¿Pero por qué tanto interés en ser presidente y no un integrante más?

Fue un consenso general, no algo tan particular. Hubo diálogo con todos los concejales, no es que yo los impuse y les dije ‘quiero que me voten’. La gente votó un cambio, definitivamente, y yo tengo todas las características para serlo. Con respecto al currículum en blanco, creo que lo más importante en la vida es ser padre y uno arranca con el currículum en blanco; después se puede ser bueno o malo, pero esto es lo mismo. Los errores los voy a aceptar, a reconocer y a corregir, porque vine para eso.

La diferencia con ser padre es que en este caso hay otras 23 personas en condiciones de presidir el Concejo Deliberante, incluso con mucha más experiencia y conocimiento en el tema…

Yo lo planteo por el tema del currículum. Cuando vos sos padre no tenés el título. A eso me refería, más que nada. Si sienten que no estoy a la altura de las circunstancias, no tengas dudas de que voy a dar un paso al costado.

¿Y siente que está a la altura del cargo que está ocupando?

Tengo las herramientas y el equipo necesario. Estoy convencido de que lo que busco para Escobar y no me desestabiliza un comentario de ningún militante que tal vez hoy no puede ver un poquito más allá. Igualmente, lo respeto.

Hace unas semanas, cuando se fue del bloque oficialista, dijo que el Intendente era “egoísta, soberbio y autoritario”. ¿Cómo está ahora la relación con Sujarchuk?

En el crecimiento cualquiera levanta temperatura. Cuando uno comienza a evolucionar y crecer, empiezan las discusiones. Y en ese momento, mis comentarios personales quizá fueron absurdos, porque eran discusiones que teníamos dentro de cuatro paredes. Yo lo exterioricé, fue un error grande y pedí las disculpas correspondientes. Volvimos a hablar y nos pusimos de acuerdo. Me parece que él va a hacer una gran intendencia.

Según su versión, no obstante, usted tenía motivos legítimos para enojarte así, si es que Sujarchuk le había prometido un apoyo que después no le dio…

Lo demostré rompiendo el bloque. Le di las señales pertinentes, formé mi monobloque y después unimos criterios con María Rosa (Pereyra) para ir para adelante. Eso hizo que él reflexionara y que yo sea el presidente del Concejo.

Hay quienes consideran que Jorge Landau es su padrino político. ¿Es así?

No. Tengo una muy buena relación con él. Creo que hay que respetar a las personas que tienen experiencia y él es “El libro gordo de Petete”. Todos los consultan.

¿Usted lo consulta sobre sus decisiones?

No, las decisiones las consultamos y las tomamos con mi equipo.

¿Cómo se lleva con Leandro Costa?

Me parece un excelente ser humano, una persona tiene todas las herramientas para ser un gran político. Políticamente está en la vereda de enfrente, pero yo no quiero mezclar la parte humana con lo demás. Compartimos muchas cosas importantes para el distrito.

¿Y con Sandro Guzmán también tiene relación?

Sí, es un compañero y le tengo el cariño que se le tiene a cualquier persona. Sé que Sandro es una gran persona y que viene de abajo, por eso tiene un valor agregado.

En una entrevista que le hicieron el año pasado declaró que es “admirador” de Luis Patti, ¿qué admira de él?

Yo admiro las cosas buenas de todas las personas. Desde un actor y un deportista hasta un político. Que admire actitudes de una persona es probable, pero a la persona en sí es poco probable. Creo que ha hecho mucho por el distrito en lo que está relacionado a la seguridad y son las cosas que han favorecido a que la gente lo siga nombrando y diga que cuando él estaba las cosas eran “así o asá”.

¿Lo admira a pesar de que está preso y condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad?

Por eso digo que lo admiro en las actitudes positivas y repudio absolutamente el hecho político e institucional que lo llevó a estar preso de manera perpetua. Sí considero que las cosas que las personas hicieron bien a favor de la sociedad habría que reconsiderar y evaluar si no hay que volver a hacerlas. Y lo que hizo mal, pagarlo como lo está haciendo.

¿Cuál es su diagnóstico sobre Escobar?

Escobar está muy bien, porque vamos por buen camino. En el campo, cuando vos perdés la huella te vas a la banquina; acá encontramos la huella y todos vamos para el mismo lado. Yo veo que en seis meses va a haber una gran diferencia, que vamos a tener una buena gobernabilidad, como merece el intendente.

¿Esa gobernabilidad es la que usted le aseguraría desde la presidencia del Concejo?

Por supuesto. Yo voy a conseguirle los votos para los proyectos que beneficien al distrito. Voy a obligarme a conseguirlo y me voy a esforzar como lo hice para ser quien fui en lo deportivo.

Al igual que el deporte, la política también da revancha. ¿Su deseo de ser intendente quedó archivado o se imagina dando la pelea en 2019?

Yo hoy quiero ser el mejor presidente del Concejo que haya habido. Lo que puedo decir es que tuve un montón de obstáculos para ser campeón del mundo y los obstáculos para mí son parte del entrenamiento.

Moreno, ARBA y el “puticlub”, las sombras de su currículum

El nombre de Jorge Cali no solo está asociado al deporte, más específicamente a las artes marcia-les mixtas. En los últimos años también se lo vinculó con actividades y situaciones, cuanto menos, poco claras. En 2013 el periodista Jorge Lanatta lo acusó de regentear un supuesto garito que funcionaba en el Club Primera Junta, en Capital. “Acero”, en cambio, dice que era socio del lugar, donde admitió que llegó a jugar al póker con Leonardo Fariña, pero negó que allí se levantaran apuestas o hubiera ruletas. Y muchos menos que existiera un prostíbulo. “El objetivo era atacar al kirchnerismo a través de alguien como yo, relacionado a (Guillermo) Moreno. No decir la verdad ni dar derecho a réplica”, sostiene Cali. Sobre el ex secretario de Comercio Interior, justamente, se dijo que era su guardaespaldas, algo que ambos desmintieron públicamente. “Somos amigos. Pero decir que yo era guardaespaldas, siendo tres veces campeón mundial, es bajarme el precio”, expresó. Otro hecho poco decoroso por el que fue noticia es la radicación de una Ferrari 458 Spider descapotable a nombre de su empresa en Vaca Muerta (Neuquén), para eludir impuestos. “Eso tampoco fue como salió en los medios, estaba todo en regla y se demostró ante ARBA”, sostuvo.

Fanático del póker y amante de los autos lujosos

Jorge Alberto Cali nació en 22 de octubre de 1971, en Ciudadela. Está casado y tiene un hijo de 8 años que se llama Máximo. «Porque es lo máximo que me pasó», explica. Vive en el country Sep-tiembre, en una lujosa casa de dos pisos que empezó a construir en 2008. «No conocía Escobar, pero sabía que era un lugar verde, con espacio». Actualmente, además de concejal, es titular de la empresa Sport Entertainment Group, con la que organiza eventos deportivos y promueve peleadores. «Una especie de Don King, pero del kick boxing», ilustra el tres veces campeón mundial de artes marciales mixtas. Amante del póker y de los autos caros, es común verlo manejar su Ferrari por Escobar, algo que para él no es ostentación: “Me la gané con mi trabajo, no tengo nada que esconder ni me llevo a nadie por delante. Pasa que hay mucha envidia”, replica. También solía portar armas, pero dice que ya no lo hace. «Eso fue antes, en alguna situación. Ahora la tengo en mi casa, para defender a mi familia», explica.

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