Con intrepidez, perseverancia y carisma, logró una ascendente carrera en poco tiempo. “Siempre busqué oportunidades y hoy disfruto mucho lo que hago”, cuenta, a punto de cumplir 23 años.

De soñar con ir a la cancha en su niñez, a tener el estadio de Huracán reservado para ella y su entrevistado. En ese hecho puede resumirse gran parte de la carrera de Pilar Blanco (22), la joven periodista oriunda de Garín que hoy brilla en la pantalla de Crónica y en las páginas del diario deportivo Olé. El camino hacia su sueño fue rápido y la tomó por sorpresa en varios tramos, pero no por eso fue fácil.

Tras recibirse de periodista deportivo en 2024, hoy vive en el barrio porteño de Retiro. Su rutina se divide entre las mañanas en la redacción, las tardes en la facultad y los fines de semana en el canal. La falta de “contactos” y los constantes y eternos viajes entre Garín y Capital para cursar hacían que su realidad actual se viera muy lejana hace algunos años, pero su esfuerzo abrió puertas que creía cerradas

Una vida ligada al deporte

Nacida el 6 de mayo de 2003 en el hospital Erill, Pilar vivió su infancia y adolescencia en el barrio Cuyo de Garín. “En el colegio era la pesada que hablaba todo el tiempo de fútbol”, le confiesa a DIA 32 la ex alumna del Instituto José Manuel Estrada:

De padres aficionados al fútbol y al atletismo, su camino se cruzó siempre con el deporte. “Hice de todo en el polideportivo de Garín: handball, patín carrera, taekwondo, natación… Y todo tipo de danzas en la Sociedad de Fomento. Hoy me doy cuenta de que siempre estuve cerca del deporte”, analiza. En ese momento, sin embargo, no veía su futuro ligado al periodismo deportivo.

En 2020 finalizó sus estudios secundarios y en 2021 cursó un cuatrimestre del profesorado de Historia en la UNGS de Polvorines, pero rápidamente volvió a su pasión: “En esos 6 meses desde que dejé el profesorado hasta que empezó el otro año, hice un curso de arbitraje de fútbol que daban en un polideportivo de Garín. Me fue bien y dirigí algunos partidos de juveniles en Pilar”, cuenta.

Aunque ella todavía no viera su potencial, su entorno siempre lo hizo: “Mucha gente y amigos me decían que tenía que estudiar periodismo deportivo. Además, yo tenía mis redes sociales muy activas y siempre fui de mirar mucho fútbol por mi papá. Cuando jugaba alguno de los cinco grandes, yo opinaba en mis redes. Por eso fue la gente de mi alrededor la que me abrió los ojos”, revela “Pili”.

Además, por esos años comenzaba a tomar fuerza el rol de las mujeres dentro del periodismo deportivo. Esto no pasó desapercibido para ella, quien ya mostraba presencia en redes: “No conocía a tantos periodistas deportivos, pese a que miraba mucho fútbol. Es más, prejuzgaba bastante la profesión. Recuerdo que en esa época se hizo conocida More Beltrán y eso hizo que mis allegados me alentaran más”, señala la comunicadora garinense.

Salir a la cancha

La decisión, de fácil no tuvo nada. Estudiar periodismo deportivo no sólo implicaba elegir un camino donde las certezas laborales son escasas, sino encarar una carrera privada que se dictaba en el centro de Capital, a casi 50 kilómetros de su casa en Garín. Allí fue donde el apoyo de su padre representó el respaldo que Pilar necesitaba para dar el paso: “Mis padres (Hugo y Graciela) me bancaron en todo y siempre me dijeron que en lo que sea que haga, tenía que ser la mejor”.

Con especial gratitud hacia su padre, agrega: “Siempre me comparaba con Maradona y me decía: ‘Él no tenía nada, más o menos como nosotros, pero se quedaba pateando penales después de entrenar. Vos tenés que hacer lo mismo en lo que sea que quieras hacer’. Siempre me dio ese ejemplo y yo lo tomé cuando decidí que iba a estudiar periodismo deportivo”.

Ya en 2022, con el apoyo familiar, y con más certezas que dudas, Pilar comenzó su camino en la comunicación. El puntapié inicial lo dio en Tea y Deportea, reconocida escuela de periodistas que cuenta con egresados como Luciana Rubinska, Nati Jota y Matías Martín, entre muchos otros nombres que hoy están en grandes medios nacionales.

Pese a la apertura al género femenino en el ámbito del periodismo deportivo que se generó hace unos años, lo cierto es que sigue siendo un mundo mayoritariamente masculino. “Es verdad que es un mundo de hombres, pero nunca le tuve miedo al machismo que podía existir. Yo no fui prejuzgando tanto, nunca pensé que mi género me iba a afectar, me mandé y nada más”, asegura.

Desde que inició su formación profesional, todos sus días se basaron en viajes y horarios de cursada durante la semana y canchas de fútbol los findes. “Durante mi primer año en Deportea me metí en diferentes radios para hacer transmisiones en canchas.Siempre busqué oportunidades. Desde que arranqué la carrera empecé a hacer transmisiones de acá para allá, todo en medios chicos, autogestionados”.

Ese trabajo dio los primeros frutos en 2023, cuando, en medio de una transmisión de la selección femenina de fútbol en San Nicolás, se cruzó con la reconocida relatora Lola del Carril. En una conversación informal, le comentó sobre Relatoras Argentinas, un reality transmitido por la TV Pública en el que se medían diferentes comunicadoras jóvenes del país.

Aunque había comenzado un curso de relato un tiempo atrás, Pilar era completamente inexperta en la materia, por lo que su casting fue casi improvisado: “Empecé a llenar el formulario con datos personales, pero cuando llegabas al final tenías que mandar un video relatando. Así que de caradura me grabé en mi pieza de Garín. Hasta ese momento yo nunca había relatado ni siquiera un grito de gol”, reconoce.

A pesar de sus bajas expectativas, fue superando instancia, hasta llegar al día en que finalmente se decidían las concursantes. “El último casting ya era en la TV Pública y había que relatar como si fuese en vivo. Salió increíble, porque te decían que estabas seleccionada y grababan tu reacción”, recuerda la periodista, para quien fue su primera vez en un estudio de televisión. Tras esto, se convirtió en colega de personajes de la talla de Sergio Goycochea, “Tití” Fernández y la misma Lola del Carril, quienes oficiaron como jurados del concurso. Si bien no salió ganadora, fue una primera experiencia que la prepararía para su futuro.

“Que la vida me sorprenda”

Después de su participación en Relatoras Argentinas, Pilar no dejó de hacer transmisiones en canchas del fútbol argentino. Y fue en ese ámbito donde la oportunidad nuevamente tocó a su puerta, esta vez en 2024 y en el estadio de Racing, donde unos productores de Crónica TV le hicieron una oferta irrechazable. “Me dijeron, de la nada: ‘Che Pili, se dio de baja una chica, ¿este sábado podés venir?’. Ni siquiera me pidieron el currículum, confiaron en mí plenamente, fue un shock”, relata la joven garinense, quien no dudó en aceptar.

Desde ese primer día, encabeza la pantalla del canal todos los sábados y domingos en el horario de 6 a 9, desempeñando un rol con el que ni siquiera había soñado. “Pese a ser periodista deportiva, yo ya venía pensando que tenía que ampliar un poco mis horizontes y esto me vino como anillo al dedo. Además, me gustó el desafío. Quizás un fin de semana tengo que ser experta en astronomía y al otro en la guerra de Medio Oriente. Por ejemplo, el año pasado me tocó estar al aire en el momento en que falleció el Papa Francisco. Estaba viviendo un hecho histórico”.

Ya recibida como periodista deportiva, el año pasado decidió continuar sus estudios en la carrera de Comunicación, pero esta vez en la UADE, donde se le abriría otra puerta. “Sabía que en la universidad trabajaba alguien importante de Olé. Entonces empecé a preguntarles a los directivos sobre algún profe que trabajara en el diario, de caradura total. Así llegué a Diego Macías, quien trabajaba en el medio. Conseguí que tuviera mi currículum y tener una entrevista”.

Tiempo después, la fortuna volvió a sonreírle, cuando se abrió una vacante en el área de redacción del diario y ella quedó seleccionada para ocuparla. Allí fue donde, el año pasado, pudo hacerle una entrevista al nieto del boxeador Oscar “Ringo” Bonavena, con el estadio de Huracán a su disposición como escenografía: “Fue increíble, porque pude gestionar casi todo yo. Años atrás mi sueño era estar en una cancha y ahora estaba consiguiendo una cancha para hacer una entrevista yo sola. Eso fue muy loco”.

Para completar el exitoso presente laboral que atraviesa la periodista, este verano la contactaron para formar parte del programa de espectáculos que conduce Anamá Ferreira en Net TV, donde nuevamente jugó de visitante en un ámbito distinto al suyo: “Nunca pensé estar haciendo algo de espectáculo. Esos días que estuve hablé con personajes como Matías Alé y el abogado de Morena Rial. Son cosas que nunca me hubiera imaginado”.

Hoy, Pilar Blanco disfruta de lo que hace y entiende que cada experiencia en su camino fue una sorpresa hasta para ella misma: “A lo largo de mi carrera nunca supe cuál iba a ser mi próximo paso. Hoy disfruto mucho lo que hago y quiero crecer, pero la verdad es que no sé cuál será mi siguiente paso. En lo deportivo, me gustaría cubrir un Mundial o conducir un programa. Pero, sinceramente, dejo todo en manos de Dios, mi esfuerzo y mi familia. No planeo tanto. Dejo que la vida me sorprenda”.

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