El 13 de febrero de 1926, el conductor de la locomotora 191 unió las terminales de Retiro y Rosario en 3 horas y 21 minutos. Una hazaña que inmortalizó a un trabajador ferroviario excepcional.

En la historia de los grandes logros humanos, hay momentos que van más allá de la simple hazaña. Son instantes que reflejan el espíritu de una época y de una sociedad.

Este 13 de febrero de 2026 se cumplen 100 años de una de las proezas ferroviarias más emblemáticas de Argentina. Un hecho que no solo marca la vida de un hombre, sino que forja la identidad de una localidad del partido de Escobar que lleva su nombre: Francisco Savio.

Bajo el mando del maquinista Savio, la locomotora a vapor número 191, apodada “La Emperatriz”, logró en 1926 un récord de velocidad sudamericano al cubrir la distancia entre Retiro y Rosario en 3 horas y 21 minutos, a una velocidad promedio de 90,4 km/h.

Esta hazaña no solo inmortalizó a Savio: también consolidó su lugar en la historia del ferrocarril argentino y en la memoria de la ciudad escobarense que lleva su nombre. Y en el centenario de aquella proeza, este es un homenaje al hombre cuya pasión por los trenes trasciende más allá de las vías.

Locomotora 191
Señorial. La Emperatriz pesaba casi 150 toneladas y tenía 884 caballos de fuerza.

Su pasión por los trenes

Francisco Savio nació en General Las Heras, provincia de Buenos Aires, el 9 de agosto de 1882. Hijo de inmigrantes italianos -Juan Sahabio y Rosa Ribondi-, desde joven se sintió atraído por las locomotoras. En 1896, con 13 años, ingresó al ferrocarril como limpiador en el depósito de locomotoras.

Con el tiempo comenzó a ascender por las distintas categorías del servicio: desde engrasador, ayudante de mecánico, ajustador y fogonero, hasta que rindió el examen para ser conductor. El 1º de enero de 1907, a los 24 años, alcanzó el puesto de maquinista de quinta categoría. En 1912 lo promovieron a la primera categoría, al mando de la locomotora 191, una de las más poderosas de la época.

Su vida profesional se caracterizó por su dedicación y elegancia: aunque trabajaba en condiciones exigentes y duras, siempre se presentó con saco, gorra y guantes blancos.

A pesar de la rudeza del trabajo en la cabina de una locomotora, Savio nunca tuvo un accidente, lo que es un testamento a su habilidad y responsabilidad. Además, se lo reconoce no solo por su destreza sino también por su trato con los pasajeros y la manera en que conservaba su máquina en impecables condiciones, siguiendo de cerca las tareas de mantenimiento y de reparación de las locomotoras a su cargo.

Francisco Savio
De punta en blanco. La elegancia y su afable trato distinguían a Savio entre sus pares.

Un récord histórico

El hito más recordado de Francisco Savio se produjo el sábado 13 de febrero de 1926 (equivocadamente, algunas publicaciones dicen que ocurrió dos días antes). Ese día realizó un trayecto especial entre Retiro y Rosario con “La Emperatriz”. El objetivo era hacer un viaje rápido que quede registrado en la historia de los ferrocarriles sudamericanos.

Al frente de dos furgones y un vagón de primera clase, Savio partió de Retiro a las 3:39 (el horario original de partida estaba pautado para las 02.45, pero la salida se fue postergando).

En su recorrido, la formación mantuvo una marcha sostenida y disminuyó la velocidad en estaciones intermedias como Campana, Baradero, Zárate y San Pedro, para entregar los diarios con suma puntualidad.

A las 7:00 en punto, la locomotora llegó a Rosario, cubriendo la distancia de 303,9 kilómetros en 3 horas y 21 minutos. Este tiempo -menos de la mitad de lo que lleva actualmente el mismo recorrido- se convirtió en récord sudamericano de velocidad para trenes, alcanzando una velocidad promedio de 90,4 km/h, un logro que destaca no solo la destreza de Savio, sino también la potencia y capacidad de la 191.

Escudo de Maquinista Savio en el boulevard 55 de Junio de esa localidad
Identidad. El escudo de la localidad de Maquinista Savio, sobre el boulevard 5 de Junio.

La huella de Francisco Savio en Escobar

El legado de Savio es significativo no solo por su velocidad, sino también por el tipo de pasajeros que transporta. Durante su tiempo al mando de la 191, Savio fue responsable de trasladar a varios presidentes argentinos, como José Figueroa Alcorta, Victorino de la Plaza, Hipólito Yrigoyen y Marcelo Torcuato de Alvear, así como dignatarios internacionales, como el duque Eduardo de Windsor y el príncipe Humberto de Saboya.

A cada uno de ellos, Savio les ofrecía su máquina como un símbolo de seguridad, confort y prestigio. Su trato con las celebridades era tan distinguido que muchos lo llamaron “el rey de los maquinistas”.

El hito de Francisco Savio no solo se preserva en los recuerdos de aquellos que lo conocieron, sino también en el nombre de esta localidad del partido de Escobar, originalmente conocida como “Kilómetro 48”, debido a la estación de ferrocarril situada en esa altura del ramal de la línea Mitre.

Su nombre cambió en 1968 para rendir tributo al hombre que, con su destreza, dejó una marca indeleble en la historia del transporte ferroviario.

Bajo el mando del maquinista Savio, la locomotora a vapor número 191, apodada “La Emperatriz”, logró en 1926 un récord de velocidad sudamericano al cubrir la distancia entre Retiro y Rosario en 3 horas y 21 minutos.

Recortes de diarios de la época sobre la jubilación de Savio
Impacto. El retiro de Francisco Savio fue noticia en todos los medios impresos del país.

Un tributo cinematográfico

Savio se jubiló a fines de 1932, después de 36 años de servicio. Todos los diarios del país le dedicaron notas al maquinista por su trayectoria, con recuerdos y anécdotas.

En una sala de su casa de San Martín, conocida como “El Museo”, Savio reunió adornos de bronce de “La Emperatriz”, fotos, recortes de diarios con sus proezas y cartas de las celebridades de la época.

El 26 de octubre de 1963, murió en el Policlínico Ferroviario de Retiro. Tenía 75 años. Al año siguiente, en un cruce en las proximidades a la estación Maizales, situada en el kilómetro 304 de Santa Fe, una locomotora impactó a un camión cisterna y salió de las vías, destruyéndose. Era la 191.

El legado de Savio fue inmortalizado en la pantalla grande. En 1968, el noticiero Sucesos Argentinos produjo un cortometraje titulado “La 191”, que relata la historia de la famosa locomotora y su vínculo de 18 años con el maquinista.

La película, dirigida por José Raggi y con una duración de 22 minutos, fue exhibida en el Teatro Municipal General San Martín, en Buenos Aires, durante el Día del Ferroviario.

A través de este cortometraje, la excepcional figura de Savio, quien es personificado por otro maquinista, y su locomotora, son representadas como un símbolo del trabajo y la dedicación de los empleados de los ferrocarriles nacionales.

Un símbolo de la historia ferroviaria

Su figura, un hombre comprometido con su oficio, siempre elegante y atento a los detalles, sigue siendo un ejemplo de la laboriosidad y el honor que caracteriza a los trabajadores del ferrocarril en Argentina.

El legado de Francisco Savio perdura en la historia del ferrocarril argentino, y su nombre es un emblema de la dedicación y la excelencia en el trabajo en el mundo de los trenes.

A 100 años del icónico viaje entre Retiro y Rosario, Francisco Savio continúa siendo un símbolo de la historia ferroviaria argentina. Su récord con la locomotora 191, su dedicación al trabajo y su figura inconfundible son una fuente de orgullo para los habitantes de Maquinista Savio y para todos los argentinos que valoran el esfuerzo y el compromiso de los trabajadores ferroviarios.

Al cumplirse 100 años de su histórica hazaña, este 13 de febrero de 2026 el nombre de Savio vuelve a resonar, no solo como un récord de velocidad, sino como un símbolo de la excelencia y del trabajo bien hecho.

Mural de Francisco Savio y La Emperatriz en la estación de Savio
Homenaje. Mural de Francisco Savio y La Emperatriz en la estación de la localidad.

El legado de Savio fue inmortalizado en la pantalla grande. En 1968, el noticiero Sucesos Argentinos produjo un cortometraje titulado “La 191”, que relata la historia de la famosa locomotora y su vínculo con el maquinista.

IDENTIDAD LOCAL

La estación Maquinista Savio

En una ceremonia celebrada el 24 de marzo de 1968, la estación conocida como “Parada KM 48” del Ferrocarril General Mitre, creada en 1960, es designada con el nombre de Maquinista Francisco Savio, en homenaje a la trayectoria de esta leyenda de los conductores de trenes.

El acto contó con la presencia del vicepresidente de Ferrocarriles Argentinos, Tomás Caballero, entre otras autoridades ferroviarias y municipales, como el intendente Alberto Ferrari Marín.

Seis años después, el 5 de junio de 1974, se conformó oficialmente la localidad de Maquinista Savio, a ambos lados de la estación de trenes.

UN CORCEL METÁLICO

La historia de locomotora 191

Construida en 1914 por la North British Loc. & Ltda., “La Emperatriz” integra un lote de 10 unidades gemelas. Con un peso de casi 150 toneladas, su producción de vapor es de 9.513 kg. P/h y el poder de tracción es de 884 caballos de fuerza.

Después de batir el récord de velocidad de la mano de Savio, la locomotora a vapor 191 continúa prestando su servicio en el ramal Buenos Aires-Rosario, ya convertida en un ícono del ferrocarril argentino y en la locomotora más popular del país durante muchos años.

En 1987 se inicia su proceso de restauración, tras el accidente que protagonizara en 1964. Actualmente, “La Emperatriz” se encuentra custodiada por el Ferroclub Central Argentino, que mantiene su condición de funcionamiento.

Locomotora 191 "La Emperatriz"

Comentar la noticia

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *