Acostumbrado a remarla contra la pendiente, a Diego Brancatelli se le abrieron las puertas de C5N y Radio Pop, donde su cara y su voz acompañan las noticias deportivas. “Estoy disfrutando lo que soñé toda mi vida”, dice a los 34.

Por CIRO D. YACUZZI
cyacuzzi@dia32.com.ar

Por suerte para él, Diego Brancatelli no necesitó de una rueda de orientaciones vocacionales para encontrar su camino en la vida. Lo empezó a palpitar, casi inconscientemente, desde chico. Y en plena adolescencia se convenció de que el periodismo era lo suyo. No hacían falta más indicadores.

Recuerda “Branca” -como lo llaman todos los que trataron con él más de una vez- que de purrete, además de devorar cuanto diario o revista tenía a mano, escuchaba las transmisiones de fútbol y compilaba goles en sus cassetes. Con el tiempo, ese interés por el mundo de los medios se fue haciendo más intenso. Tanto, que al terminar el secundario no dudó en anotarse en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

Mientras cursaba la licenciatura en Periodismo, debutó como columnista de deportes en una FM de Castelar, en un programa que conducía Sergio Marino (hoy voz del noticiero de Radio 10). De ahí en más, su derrotero laboral se extendería por distintos medios locales, generalmente con más sacrificio que ganancias.

“Era todo a pulmón, con cero recursos. Aparte de vender y cobrar las publicidades, más de una vez he tenido que poner de mi bolsillo para seguir trabajando”, apunta.

El primer ascenso

Paralelamente a otras actividades, desde 1999 a 2003 Diego Brancatelli trabajó como asesor de prensa de la diputada porteña Silvia Gottero, esposa del entonces vicepresidente de Boca Juniors, Roberto Digón. “Ese fue mi primer laburo groso”, destaca.

Como eslabones de una cadena, cada episodio de su carrera explica el siguiente. Así, acercarse al universo xeneize le permitió conocer al actor Raúl “Larry” Biaggioni, quien lo convocó a integrarse a su proyecto político en Escobar. Entonces, “Branca” dejó su Ituzaingó natal para radicarse en la capital nacional de la flor, donde vivió hasta el año pasado.

La varita mágica

Era julio de 2008 y relataba los partidos de Boca para una FM de Pilar cuando los oídos de un gerente de programación de C5N se vieron atraídos por su equilibrado timbre de voz. Al terminar la transmisión, el plateísta se le acercó y le dejó su tarjeta para hacerle un ofrecimiento.

A primerísima hora del sábado siguiente, Brancatelli hacía en vivo su prueba de cámara. Aprobó y se ganó las guardias del fin de semana. Un año después, las oportunidades caerían en precipitaciones: pasó a estar todos los días en la pantalla de C5N y trabajó en Radio 10 con Marcelo Longobardi, Oscar González Oro y Gerardo Rozín. De a poco, su nombre empezó a sonar familiar para las audiencias.

En la actualidad, son suyas las noticias deportivas en los informativos de la mañana y de la noche del canal. Y también está en Radio Pop, junto Santiago Del Moro y Analía Franchín, en Terapia Despareja (lunes a viernes de 9.30 a 13), que le viene peleando el liderazgo matinal en FM a Mario Pergolini.

Hora de cosechar

A sus flamantes 34 años, Diego Brancatelli mira el trayecto recorrido y se convence de que remarla tanto valió la pena. “Hoy estoy cosechando todo lo que sembré”, señala. Y se explaya sobre su presente: “Este momento significa haber alcanzado un objetivo, poder disfrutar de hacer lo que siempre soñé. Desde que terminé el secundario y me propuse estudiar periodismo quise hacer lo que estoy haciendo ahora”.

Lejos de darse tiempo para el ocio, el joven periodista de redondeado rostro también trabaja fuera de aire. Por las tardes, en la Dirección de Comunicación Social de la Municipalidad de Escobar. Y los jueves -gratis, como forma de militancia- da un seminario de periodismo donde intenta inculcarles a los jóvenes su fórmula: el sacrificio permanente. La fórmula de “Branca”.

Víctor Hugo, el Nº1

“Mi gran referente es Víctor Hugo Morales, me encanta. Me sirve mucho escuchar su opinión en ciertos temas, es un apoyo para abrir la mente. Me gustaría mucho laburar con él”, dice Brancatelli, que guarda del uruguayo una grata anécdota.

Fue en la entrega de los Olimpia. Morales conducía el evento junto a Teté Coustarot y le prodigó un elogioso adjetivo cuando subió al escenario a entregar un premio. Minutos antes, “Branca” había estado con él en el camarín. Y con esa alusión en público llenó el cartón.

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