Hasta hace tres años, María Belén Agudiez (36) era una total desconocida en la política escobarense. Su nombre se escuchó por primera vez en las elecciones de 2023, cuando apareció en el quinto lugar de la lista de candidatos a concejales de La Libertad Avanza. Aunque no consiguió una banca en el Concejo Deliberante, el destino le depararía una generosa recompensa: en enero de 2024 fue designada en la Secretaría General de la Presidencia, bajo la órbita de Karina Milei, y pasó a integrar el círculo de confianza de la hermana del Presidente.
Desde entonces, poco más se supo de ella. Hasta que en septiembre su nombre volvió al centro de la escena, envuelto en misterio, sospechas y desconfianza. El motivo: su desplazamiento del staff de la quinta de Olivos, en un controvertido contexto y con denuncias de todo tipo: desde supuestas filtraciones internas hasta presuntas irregularidades en compras y contrataciones con las cuales la ex candidata escobarense se beneficiaría.

Quién es ella
Antes de su llegada a Belén de Escobar, María Belén Agudiez vivía en Vicente López. Teniendo domicilio en ese distrito, en 2021 integró la lista de candidatos a diputados nacionales de Avanza Libertad, el espacio que encabezaba José Luis Espert. Su perfil electoral la describía como relacionista pública, graduada en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), con un posgrado en Defensa Nacional y Militar en la Universidad de la Defensa Nacional.
En aquella presentación también dejaba entrever algunos rasgos personales: se definía vegana, defensora de los derechos de los animales y mamá de cinco gatos. “Trabajo desde los 17. Siempre pensé que para llegar a lo que uno quiere, el esfuerzo y el sacrificio son lo que se necesita para lograr los objetivos”, afirmaba. Aunque no lo decía en su perfil, también tenía un emprendimiento de decoración y tejido llamado Manada Crochet.
El origen de su acercamiento a Javier Milei no está del todo claro. Fuentes consultadas por DIA 32 señalaron que “Belu” Agudiez era una de las personas que manejaba la agenda de medios del actual presidente durante su paso por la Cámara de Diputados, entre fines de 2021 y 2023. La clave sería la relación que supo edificar con su hermana.
En ese tiempo, además, fijó domicilio en Belén de Escobar, donde viven sus padres. Así, en 2023 llegó a ser parte del armado local de La Libertad Avanza (LLA): ocupó el quinto puesto de la lista de concejales que acompañó la candidatura a intendente de Eduardo Gianfrancesco, pero no accedió al Concejo Deliberante porque la fuerza libertaria obtuvo tres bancas.

Entrada y salida de Olivos
Su desembarco en la estructura presidencial se produjo después de la campaña electoral de 2023, durante la cual estrechó su vínculo con “el Jefe”. El 2 de enero de 2024, mediante el decreto 17, Milei formalizó su designación como subsecretaria de Planificación General de la Secretaría General de la Presidencia.
Poco después de ese nombramiento, la ex candidata local presentó su renuncia como segunda concejal suplente de LLA. Esa declinación permitió que, a la postre, quien iba detrás suyo en aquella lista, Daniel Girotti, se incorpore a la bancada tras una serie de reemplazos.

En Olivos, Agudiez estaba a cargo de resolver cuestiones operativas y administrativas de la residencia presidencial. Su área tenía competencias sobre servicios, infraestructura y logística, aunque su cargo no se limitaba exclusivamente a la administración de la quinta.
Su abrupta salida se produjo a mediados de septiembre, en el marco de una profunda reorganización de la Quinta de Olivos. El gobierno dispuso que la Casa Militar asumiera el control de la residencia presidencial y apartó a los 12 trabajadores civiles (personal de cocina, mozos y limpieza). Entre los afectados estuvo un cuñado de Agudiez: Osvaldo Javier Sosa, quien se desempeñaba como administrador de la quinta.
El 21 de septiembre, el gobierno publicó el decreto 1055/2026, mediante el cual aceptó la renuncia de Agudiez a la Subsecretaría de Planificación General. El texto oficial no especificó los motivos de la decisión y se limitó a agradecerle los servicios prestados.
La dimisión se conoció en medio de versiones sobre tensiones internas y posibles filtraciones de información desde la residencia presidencial. Pero el tema no quedó ahí.
En Olivos, Agudiez estaba a cargo de resolver cuestiones operativas y administrativas de la residencia presidencial, aunque su cargo no se limitaba exclusivamente a la administración de la quinta.

Denuncia explosiva
Horas después de que estallara el caso, la diputada nacional Marcela Pagano denunció presuntas irregularidades en la compra y el destino de alimentos adquiridos con fondos públicos para abastecer la quinta. Según la hipótesis planteada por la ex legisladora libertaria (actual monobloque Coherencia), parte de esos insumos podrían haber sido utilizados en un emprendimiento privado de catering denominado Pancitos Caseros, vinculado con Analía Agudiez, hermana de la ex funcionaria escobarense.
Entre los exorbitantes volúmenes señalados, aparecen compras por 9.135 kilos de carne vacuna, pollo, cerdo, achuras y pescado, 1.600 litros de aceite, más de 1.400 kilos de harina, 450 kilos de pan rallado, 440 kilos de azúcar y 310 kilos de sal. También 150 de dulce de membrillo, 120 kilos de dulce de leche, 92 de gelatina y 75 kilos de baño de repostería de chocolate.

Parte de los insumos adquiridos en Olivos serían desviados a un emprendimiento de catering vinculado con la hermana de Belén Agudiez, según la denuncia judicial de Marcela Pagano.
La presentación de Pagano en los tribunales federales de Comodoro Py también involucra a Sosa y apunta a posibles relaciones entre las tareas desarrolladas en la residencia y actividades privadas. Entre los aspectos cuestionados figuran las cantidades de alimentos adquiridas, su destino y la eventual utilización de recursos públicos en servicios ajenos a la función oficial.
Desde el entorno presidencial, no le habrían soltado la mano a Agudiez. Según publicó La Nación, las fuentes consultadas negaron que la ex funcionaria haya cometido irregularidades y sostuvieron que seguía siendo una persona valorada por Karina Milei. También explicaron que, al pasar el control de Olivos a la Casa Militar, el área que tenía a cargo había perdido su razón de ser.
El nuevo conchabo
Menos de un mes después de haber tenido que dejar su cargo en la Presidencia, Agudiez volvió a ser noticia. Según se supo a través de trascendidos periodísticos, el gobierno la incorporó en la Gerencia de Comunicación de Correo Argentino.
Fuentes de la Casa Rosada afirmaron que no fue designada gerenta, sino que se desempeña en un puesto administrativo del área. Pero su desembarco en Correo Argentino abrió interrogantes sobre la continuidad de su trayectoria dentro del Estado después de su controvertida salida de la Secretaría General de la Presidencia.

DIA 32 intentó contactarla para incluir en este artículo su testimonio sobre los sucesos de Olivos y su presente en Correo Argentino. Pero la ex funcionaria cerró sus redes sociales y cambió su número de teléfono. Localizarla fue imposible.
En suma, la trayectoria de Agudiez muestra un recorrido tan singular como sinuoso: de un emprendimiento de crochet y decoración a un vínculo cercano con la hermana del Presidente que la llevó a la quinta de Olivos, seguido por una controvertida salida, con una denuncia por corrupción, y su posterior incorporación a una empresa estatal.
A Agudiez le dicen “La Brujita”. Supuestamente, porque tiene el don de “poder ver el futuro a través de la lectura de manos”. De hecho, esa habilidad esotérica le habría ayudado a ganarse la confianza de Karina Milei y terminó dándole un apodo tan llamativo como su propia historia política. ¿Sabrá ella también cómo seguirá su futuro político?
