A mediados de 2016, cuando María Eugenia Vidal todavía no había cumplido un año al frente de la Gobernación, la Legislatura bonaerense sancionó una ley que parecía destinada a modificar definitivamente las reglas del juego en la política provincial al limitar las reelecciones de intendentes y legisladores a un máximo de dos mandatos consecutivos.
Ese proyecto lo impulsó el Frente Renovador de Sergio Massa, quien por entonces se mostraba dialoguista y cercano con el PRO. La votación no fue unánime, porque el kirchnerismo se opuso. No obstante, la iniciativa cosechó un amplio acuerdo en las demás fuerzas políticas. Incluso el por entonces flamante intendente Ariel Sujarchuk la elogió. “Limitar los mandatos fortalece la democracia, promueve la renovación y movilidad de la dirigencia, dando lugar a las nuevas ideas y propuestas que cada generación necesita”, declaró en aquel momento.
Sin embargo, lo que se presentaba como un intento real de renovación, de oxigenar las instituciones y evitar liderazgos atornillados a sus cargos, no fue más que un espejismo. En 2021, los legisladores modificaron la ley 14.836 en base a un tecnicismo: interpretando que la norma no podía ser retroactiva, el primer mandato que se tomaría en cuenta sería el posterior a su sanción. Entonces, para los intendentes se contabilizaría como primer período el de 2019 y no el de 2015. Fue así que, por ejemplo, Sujarchuk pudo volver a postularse en 2023 para un tercer ciclo.
Ese cambio serenó la ansiedad de los alcaldes preocupados por conservar el poder en sus territorios, pero no hizo más que postergar la cuestión de fondo sobre qué hacer con las reelecciones indefinidas. Un debate que nunca se apagó y que resurgió con intensidad en los últimos meses. A tal punto que, ante la insuficiencia de voluntades para dar marcha atrás en el parlamento bonaerense, en el peronismo llegó a deslizarse la controvertida posibilidad de que los concejos deliberantes de cada municipio resuelvan este intrincado dilema.

Los intendentes del PJ no dejan de recordarle al gobernador Axel Kicillof su pretensión de que la ley sea derogada. El año pasado hubo un intento que quedó trunco ante la falta de consenso. La restricción alcanza a más del 50% de los 135 jefes comunales bonaerenses: medio centenar pertenecen a Fuerza Patria, en tanto que el resto son de la UCR (16), el PRO (7), otras fuerzas (5) y La Libertad Avanza (1).
Kicillof, que busca consolidar apoyos territoriales para su proyecto presidencial, sabe que no puede hacer oídos sordos al reclamo de los alcaldes alineados a su Movimiento Derecho al Futuro. Por eso, además de buscar acuerdos, recientemente deslizó su apoyo al pedido de dejar sin efecto la norma. “En la provincia de Buenos Aires muchos sectores políticos ya se han expresado a favor de permitir que haya posibilidad de elegir a cualquiera, de no prohibir a ninguno”, afirmó durante una conferencia de prensa en General Alvear, evitando asumir la iniciativa como propia y enmarcándola en un consenso entre distintos espacios.
Kicillof, que busca consolidar apoyos territoriales para su proyecto presidencial, sabe que no puede hacer oídos sordos al reclamo de los alcaldes alineados a su Movimiento Derecho al Futuro.
El kirchnerismo no descarta acompañar esa voluntad, aunque la usa como moneda de cambio para otras negociaciones con el gobernador. En tanto, queda por ver si el massismo estaría dispuesto a desdecirse de lo que propuso diez años atrás y qué postura adoptarían las demás fuerzas con representación en la Legislatura bonaerense.
Al día de hoy, lo único cierto es que la ley sigue vigente. Y de no ser derogada o modificada, los intendentes afectados deberán buscar un candidato para la sucesión en 2027. En Escobar, Sujarchuk cuenta con entre cinco y seis dirigentes de su entorno en condiciones -dispares- de competir por su herencia. Ese sexteto lo conforman Carlos “Beto” Ramil, Leonardo Moreno, Pablo Ramos, Laura Guazzaroni, Verónica Sabena y Rocío Fernández. Eso sí: dicen que ya les bajó la ansiedad a todos al comunicar que la decisión la tomará él y que para eso habrá que esperar al menos hasta marzo.
Al día de hoy, lo único cierto es que la ley sigue vigente. Y de no ser derogada o modificada, los intendentes afectados deberán buscar un candidato para la sucesión en 2027.
CARLOS RAMIL

Nacido en Capital Federal y de formación sociólogo, Carlos Alberto Ramil (45) es, probablemente, el funcionario con mayor nivel de conocimiento y al que la gente más identifica con la gestión de Sujarchuk. Lo acompaña desde 2012, cuando integraba el gabinete del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación de Alicia Kirchner. “Ariel es mi maestro”, afirmó años atrás en una entrevista con DIA 32.
Fue secretario de Desarrollo Social y lleva ocho años a cargo de la Secretaría General del Municipio, una suerte de Jefatura de Gabinete con otro nombre. Además, encabezó la lista de concejales en las elecciones de 2019 y 2023. Esa condición lo llevó a ejercer ya más de diez veces la intendencia de manera interina, como ocurrió entre 2021 y 2023, cuando Sujarchuk ocupó cargos en el gobierno nacional.
Dentro del oficialismo es señalado, desde hace tiempo, como uno de los posibles continuadores del proyecto político municipal. De hecho, para muchos sería el sucesor natural de Sujarchuk. Su cercanía con el intendente, el conocimiento del funcionamiento interno del Estado local y su presencia territorial aparecen entre sus principales fortalezas.
Sin embargo, en el último tiempo su situación pareció haber perdido cierta estabilidad y ya no es considerado un indiscutido para tomar la posta en el oficialismo. Hay bastante consenso en que “su momento era en 2023. Por distintas razones, sus chances hoy ya cotizan en baja y se ve poco probable que Ariel decida ungirlo como su candidato”.
LEONARDO MORENO

Oriundo de Bahía Blanca y músico, Leonardo Moreno (41) es otro de los dirigentes que está con Sujarchuk desde antes de su desembarco en Escobar. Fue subsecretario de Cultura hasta 2019, estuvo dos años al frente de la oficina local de la ANSES y en 2022 regresó al Ejecutivo como secretario de Gobierno. Desde diciembre de 2023 es diputado provincial.
En simultáneo con su activo rol parlamentario, desarrolla una tarea militante y territorial que todos le reconocen. Un enorme cartel vial ubicado al costado de la Panamericana, entre Ingeniero Maschwitz y Belén de Escobar, con una foto suya junto a Sujarchuk, da la pauta inequívoca de que está lanzado a la carrera por una eventual sucesión. Hay quienes creen que ya habría acumulado tantos méritos como Ramil para ser considerado intendenciable.
PABLO RAMOS

Nacido y criado en Escobar, Pablo Ramos (41) es el actual secretario de Gobierno del Municipio. Inició su carrera política en 2012, cuando tenía 27 años: fue el primer titular de la oficina local de ANSES. Al año siguiente fue electo concejal y renovó su banca dos años más tarde, encabezando la nómina legislativa de la lista que llevó a Sujarchuk a la Intendencia. De hecho, lo reemplazó interinamente durante breves períodos en su primer mandato. Además, en 2017 presidió el Concejo Deliberante.
También ocupó otros cargos. En 2020 y 2021 estuvo al frente de la Secretaría de Cultura y Turismo del Municipio, hasta que lo nombraron en una dirección nacional de ANSES, donde estuvo hasta fines de 2023, cuando regresó al equipo de Sujarchuk. Por su recorrido institucional, es uno de los dirigentes mencionados dentro del oficialismo cuando se analizan posibles escenarios de sucesión. No obstante, el referente local de La Cámpora reporta a Máximo Kirchner antes que a Sujarchuk, por lo que su situación es un tanto compleja.
LAURA GUAZZARONI

Maschwitzense de cuna y abogada, Laura Guazzaroni (53) integra el equipo de Ariel Sujarchuk desde el comienzo de su gestión. En su primer mandato fue subsecretaria de Gobierno; en el segundo, asumió como secretaria de Legal y Técnica. En 2021 encabezó la lista de concejales y desde que asumió su banca, en diciembre de ese año, es la presidenta del Concejo Deliberante.
En 2025 protagonizó un hecho singular y polémico. En las elecciones legislativas provinciales de septiembre fue reelecta concejal y al mes siguiente fue segunda candidata a diputada nacional por Union Federal, la lista que armó el jefe comunal de Esteban Echeverría, Fernando Gray, para restarle votos a Fuerza Patria. Aunque eso le valió muchas críticas en la militancia, en el riñón del oficialismo local lo interpretaron como “una prueba de incondicionalidad” a Sujarchuk, quien la nominó para esa postulación, exponiéndola políticamente a una indecorosa e incómoda situación.
VERÓNICA SABENA

Vecina de Ingeniero Maschwitz, abogada y docente universitaria, Verónica “Michu” Sabena (45) es una de las funcionarias más polifacéticas del gobierno municipal. Fue directora de la Secretaría Legal y Técnica, directora Contravencional, secretaria de Transporte, Tránsito y Seguridad Vial y secretaria de Planificación e Infraestructura antes de asumir su cargo actual: secretaria de Planificación Territorial y Espacio Público, una de las áreas responsables de coordinar buena parte de las obras urbanas.
Aunque mantiene un perfil público más técnico que político, su continuidad en áreas clave de la gestión y el volumen de proyectos bajo su órbita la ubican entre las mujeres de mayor responsabilidad dentro del gabinete. Además, en 2019 fue la segunda candidata a concejal de Sujarchuk y estuvo dos veces a cargo de la Intendencia provisionalmente, en 2021 y 2023, por períodos de no más de quince días.
ROCÍO FERNÁNDEZ

Escobarense de toda la vida y abogada, Rocío Fernández (46) comenzó su trayectoria institucional en 2009, cuando asumió como primera defensora del Pueblo de Escobar. Estuvo en ese cargo durante 12 años. En 2021 Sujarchuk la designó subsecretaria de Acceso a Derechos Ciudadanos. Y en febrero de 2024 la puso al frente de la Secretaría de Seguridad, desde donde comandó la implementación de la Policía Municipal y la Guardia Urbana. En 2025 fue electa concejal, pero no asumió para seguir en el Ejecutivo.
A diferencia de los otros posibles candidatos, ella prácticamente no tiene militancia partidaria. Es más: su llegada a la función pública surgió por impulso de la ya extinta fuerza vecinal AVE. Es cierto que su nombre es de los que menos suena, pero nadie se anima a descartarla de plano. “Sería una gran sorpresa, pero también podría ser una apuesta para capturar votos de un electorado no peronista”, analizan cerca del jefe comunal.
En resumen, si no pudiera postularse para un cuarto mandato en 2027, a Sujarchuk no le faltan opciones para designar un posible sucesor. Algo que puede ser una suerte o un problema, según el enfoque y las circunstancias. En cualquier caso, es una historia que todavía tiene final abierto y donde todo puede pasar.
